Alzheimer: terapias para mejorar la calidad de vida

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Alzheimer: terapias para mejorar la calidad de vida

El Alzheimer es una de las enfermedades de las que más se hablan cuando se relaciona con los mayores. Se trata de la enfermedad neurodegenerativa que provoca los síntomas de demencia de forma más frecuente.

Es irreversible, pero aunque no se puede frenar el deterioro cognitivo que avanza de forma progresiva, existen cuidados que contribuyen a ralentizarlo y mantener las capacidades del paciente el máximo de tiempo posible.

Alzheimer: terapias para mejorar la calidad de vida

Como medidas para mejorar la calidad de vida tanto del enfermo como de los familiares nacen las terapias no farmacológicas.

Estas sirven de apoyo a los tratamientos médicos convencionales. Con ellas se busca reforzar las relaciones sociales, fortalecer el estado afectivo, incrementar la autonomía del enfermo, prevenir su aislamiento y mejorar los trastornos de conducta.

Las siguientes terapias se presentan como complementarias a los tratamientos convencionales y deben aplicarse de forma personalizada en función del avance de la enfermedad y las características individuales de cada paciente. Estas son algunas de las terapias más efectivas:

1. Estimulación cognitiva:

Es un conjunto de técnicas que se centra en mantener el funcionamiento de las capacidades cognitivas trabajando áreas como la memoria, el cálculo, la percepción, la atención o el lenguaje.

Están también pensadas para recuperar capacidades originales ya que los enfermos conservan algo de capacidad de aprendizaje que se deteriora menos gracias a este tipo de estimulación. Los recursos en esta terapia van desde puzles, juegos, crucigramas, cálculos y la logopedia para mejorar el lenguaje.

2. Terapia ocupacional:

A través de tareas sencillas, se promueve que el paciente utilice las capacidades que todavía no han desaparecido. Continuar con alguna de estas labores como tratamiento de las personas con demencia es una forma de fomentar su relación con el entorno y proporcionar motivación por el día a día.

Es preferible elegir aquellas actividades afines como jardinería, costura o cocina. Se trata de buscar formas alternativas para poner en práctica, acorde a cada personal.

3. Fisioterapia y ejercicio:

El ejercicio físico beneficia particularmente a las personas que padecen Alzheimer. Ayuda a mejorar el estado de ánimo, la movilidad, el equilibrio y la coordinación principalmente.

Además, el ejercicio terapéutico mejora la salud cardiovascular que, con el tiempo, avanza el deterioro cognitivo pero la fisioterapia resulta útil incluso en las fases más severas, a través de masajes, fomentando el movimiento pasivo o los cambios posturales.

4. Musicoterapia:

La música muchas siempre es un medio excelente  para comunicarse y dejar salir la creatividad y las emociones, incluso cuando existen dificultades en el lenguaje.

Está demostrado que la musicoterapia estimula diferentes áreas de la memoria, sirve como método de contacto con la realidad y es una base sólida para formar nuevas relaciones sociales así como para evocar recuerdos agradables y generar un profundo bienestar en los pacientes.

Estás son las terapias que hemos destacado en nuestro Centro de Mayores para mejorar la calidad de vida de nuestros mayores que padecen está enfermedad.