Cómo elegir una residencia de mayores

El blog de la tercera Edad
9 pasos para elegir tu residencia de mayores

Elegir una residencia de mayores en Madrid es una decisión muy complicada en el núcleo familiar. Es normal que el estado emocional esté alterado por diversos motivos, es vital tomar la mejor decisión posible y no el no tener referencias o los elementos para hacer un buen análisis de la situación es complicado.

Una vez que se ha decidido definitivamente el ingreso de una persona mayor, teniendo en cuenta el estado físico y mental, el entorno social y familiar en el que vive una persona mayor, sabemos cómo se sienten los familiares en este momento por ello queremos mostrar cinco cuestiones a considerar para localizar una buena residencia de mayores.

1. Búsqueda de residencia: por raro que parezca, lo primero no es buscar exclusivamente a través de Internet, sino pedir asesoramiento en los servicios sociales de cada localidad donde se puede facilitar un listado de residencias en la ubicación más adecuada. Es también útil preguntar en el entorno social por residencias en las que alguna personas esté o haya estado viviendo.

Además, es aconsejable fijarse en los centros que mejor servicio proporcionan ya que algunos pueden no ser propios, por lo que saber cuál es la disponibilidad, qué jornada se dedica a cada uno de ellos es imprescindible para una buena atención del usuario. Una vez hecho esto, ya sí sería recomendable fijarse en los comentarios y valoraciones.

2. Visita obligatoria: es totalmente necesario visitar previamente todas las residencias seleccionadas. Es muy valorable la disposición del centro a enseñar sus instalaciones y explicar sus servicios. Si un centro tiene la disposición de mostrar todo ello y dar la información necesaria, refleja una buena disposición y seguridad. De igual manera, cuando se visita un centro hay que tener abiertos todos los sentidos.

Es decir, ver cosas sucias o deterioradas y con olor, indica dejadez y es muestra de una mala gestión del entorno. La transparencia es fundamental tanto en las explicaciones del servicio que se da como en las instalaciones.

3. Contacto con la familia: visitas, llamadas telefónicas o salidas, son sin duda una de las cosas más importantes para la calidad de vida de las personas que viven en una residencia de ancianos. Es interesante conocer las limitaciones que tiene cada residencia para la sociabilidad del residente con sus familiares.

En este caso puede ser el horario amplio o reducido para las visitas o llamadas, el acceso de las familias a las habitaciones del residente.

4. Relación calidad-precio: hay que tener en cuenta qué servicios se incluyen en el precio de la residencia. Es decir, el «precio cerrado» o de no ser así, como sucede en muchos centros, se da un precio mensual pero que puede ampliarse dependiendo del uso que se ha dado por el residente. En este caso pueden ser la peluquería, el podólogo, entre otros.

5. Documentación acreditada: deben estar de manera visible los documentos que acrediten que cuenta con todos los permisos y licencias. Con ellos se constituye la garantía de que tiene las medidas de seguridad, higiene y calidad que establecen las normas vigentes.

Estas son las autorizaciones administrativas con las que debe contar un centro residencial para personas mayores: Licencia de actividad y de apertura; Autorización de funcionamiento e inclusión en el Registro de Centros y Servicios Sociales de la Comunidad Autónoma; Autorización de Sanidad para un servicio de elaboración de alimentos y comedores colectivos y Autorización del departamento de salud de la Comunidad Autónoma.

Además, es imprescindible exigir un contrato por escrito y leerlo detenidamente antes de firmarlo y decidir el ingreso en la residencia teniendo en cuenta que se refleja la fecha en la que se comienza a prestar el servicio;

el importe mensual con las tarifas oficiales compulsadas por el órgano competente de la correspondiente Comunidad Autónoma; el usuario o su familiar responsable y un apartado donde se especifique que el centro asume la guardia y custodia de toda la información de carácter personal y sanitario del usuario (protección de datos).

Estos son algunos de los factores más importantes a la hora de elegir residencia para mayores.