El pilates es bueno para las personas mayores

El blog de la tercera Edad
El pilates es bueno para las personas mayores

Un acontecimiento presente en los adultos mayores es la pérdida de masa muscular, conocida como sarcopenia. Cerca de un tercio de la masa muscular se pierde con la edad, y priva de una cualidad tan importante como es la fuerza, indispensable para la realización de las tareas habituales de la vida y que conlleva problemas presentes en la tercera edad como son las caídas y sus fracturas.

Gracias a la práctica del ejercicio físico de forma regular se consiguen múltiples beneficios para la salud, se incrementa la esperanza de vida y se reduce el riesgo de enfermedades. Esta realidad no se aplica de igual manera en todas las edades. Son los más mayores los que precisamente prescinden del deporte por miedo a lesionarse.

Sin embargo, existen modalidades de envejecimiento activo que no requieren grandes esfuerzos y pueden realizarse en cualquier momento. Este es el caso del Pilates, un método que cuenta con múltiples opciones para las personas mayores.

¿Qué es y para qué el método pilates en los Mayores?

Gracias al Método Pilates, unido a un estilo de vida sano, se retrasa los procesos del envejecimiento y aporta una mejor calidad de vida.  El  Pilates es una opción muy recomendable para las personas de la tercera edad debido a la versatilidad de sus movimientos que elevan la energía corporal y la masa muscular.

El adulto mayor puede sobrellevar enfermedades músculo-esqueléticas o cardiovasculares gracias a las posturas adoptadas durante la práctica del Pilate y al aporte adicional que recibe a través de la respiración.

Recabamos algunas de las mejoras más significativas que supone la realización de  ejercicios de pilates para personas mayores  y que evidencian la importancia de un envejecimiento activo.

¿Qué mejoras obtendrán nuestros mayores con el método Pilates?

1. Mejora la coordinación y el equilibrio:

Gracias al Pilates se consigue una buena reeducación postural a través del movimiento consciente, fundamental para reequilibrar la musculatura y ayuda a moverse con menos esfuerzo en la vida cotidiana.

Además, el trabajo que se realiza del tronco resulta clave para la estabilidad de la persona en edad adulta para la prevención de las caídas, peligrosas cuando se sufre de osteoporosis y patologías similares.

2. Reducción del riesgo de fracturas óseas:

En relación al primer punto, debido a la pérdida de masa ósea en la tercera edad y la osteoporosis, se aumenta el riesgo de sufrir fracturas. Con la práctica del Pilates se logran patrones de movimiento eficientes y favorece la alineación de las articulaciones y el esqueleto axial.

3. Fortalecimiento del control del suelo pélvico:

Los ejercicios específicos de suelo pélvico resultan imprescindibles para las mujeres a la hora de prevenir la incontinencia urinaria. Los músculos de la pelvis, habitualmente olvidados, se ejercitan de manera consciente y con concentración.

Con ello se fortalecen los músculos que se encuentran bajo el útero, la vejiga y el intestino. En el caso de los hombres, este tipo de movimientos pueden adaptarse y son beneficiosos para la disfunción eréctil.

4. Favorece la pérdida de grasa:

La práctica de Pilates se asocia al aumento de la masa muscular y la pérdida de grasa, vital en la tercera edad pues el exceso de peso incide en la salud de las articulaciones. Con el incremento de la masa muscular se acelera el metabolismo basal y la capacidad del cuerpo para quemar grasa.

5. Sociabilizar:

El Pilates se practica en clases colectivas por lo que la puesta en marcha de esta actividad implica relacionarse con otras personas y es una manera de evitar el aislamiento que, además, se encuentra relacionado el riesgo de desarrollo de demencia.

Así mismo, no hay que olvidar que estas clases deben ser adaptadas a las necesidades propias de cada edad y respetar las diferencias individuales sin intentar practicar los ejercicios más complicados o los que requieran gran flexibilidad y que podrían derivar en lesiones.