golpe de calor, cómo prevenirlo en las personas mayores

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Golpe de calor, cómo prevenirlo en las personas mayores

Un golpe de calor o shock térmico se trata de un caso de hipertermia que se produce por el sobrecalentamiento del cuerpo humano debido a una alta temperatura o un exceso de ejercicio físico, en este artículo del blog de montesalud nos vamos a centrar en el golpe de calor,cómo prevenirlo en personas mayores.

¿Por qué se origina el golpe de calor?

El golpe de calor se origina debido a un fallo de la termorregulación y constituye una urgencia médica extrema y de una evolución fatal, que incluso puede ocasionar la muerte en menos de 24 horas si no se trata rápidamente.

¿Cuáles son los primeros síntomas?

Los primeros síntomas del golpe de calor pueden pasar desapercibidos para la persona que los está sufriendo o ser atribuidos a otra causa.

Desde la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), indican que los síntomas iniciales que pueden ser identificados son: cansancio, dolor de cabeza, mareo, náuseas y vómitos, inestabilidad, enrojecimiento, sequedad de la piel y calambres, entre otros. Un síndrome al que son más vulnerables niños y personas mayores, aunque también los pueden sufrir adultos.

¿Cuando es frecuente que ocurran estos episodios?

En España, es frecuente que estos episodios ocurran en los meses de verano y al comienzo de una ola de calor, dándose en las primeras 24 o 48 horas. Esto sucede porque el cuerpo no ha preparado sus mecanismos de aclimatación.

Es decir, el organismo tiende a sudar cuando la temperatura corporal aumenta para mantenerse fresco. Sin embargo, si la temperatura exterior es muy alta, el cuerpo expulsa el sudor de manera más lenta y provoca que no se enfríe lo suficiente si no se toman unas medidas adicionales.

¿Qué personas tienen más probabilidades de sufrir un golpe de calor?

El 80% de las personas que sufren un golpe de calor tienen más de 65 años. Para evitar que el calor provoque un golpe de calor, principalmente a las personas mayores, que son las más sensibles a estos cambios, desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad recomienda llevar a cabo unos consejos sencillos:

·         Mantener hidratados constantemente con agua, evitando bebidas alcohólicas, café, té o bebidas azucaradas.

·         Permanecer en lugares frescos .

·         Comer de forma ligera como ensaladas, frutas, verduras o zumos.

·         No hacer ejercicio al aire libre en las horas de mayor temperatura.

Además, hay que prestar atención a algunos fármacos que pueden agravar el síndrome de deshidratación o de golpe de calor como son los siguientes:

·         Diuréticos: pueden provocar alteraciones en la hidratación o trastornos electrolíticos.

·         Antiinflamatorios no esteroideos y algunos antibióticos o antivirales: afectan a la función renal.

·         Antiarrítmicos, antiepilépticos y antidiabéticos orales.

Pero lo más importante para nuestros mayores es, que si alguno de ellos sufre un golpe de calor, sepamos reaccionar poniéndonos en contacto inmediatamente con el servicio de urgencias hasta que los profesionales acudan.

Mientras tanto, lo mejor es mantener a la persona tumbada en una habitación oscura y tratar de enfriar el cuerpo con una ducha fría y aplicar paños húmedos sobre la piel.