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Presbicia o vista cansada en el adulto mayor

El blog de la tercera Edad
Presbicia o vista cansada en el adulto mayor

El estado de salud se va deteriorando a medida que los años pasan. Los huesos y los músculos se debilitan, las articulaciones se resienten, la boca y la dentadura sufren pérdidas de piezas dentales.

La mente puede sufrir graves enfermedades, las funciones vitales de los órganos cada vez se ven más más mermadas y los ojos van perdiendo visión, entre otras dolencias o tipos de incapacidad.

Problemas comunes de la vista cuando nos vamos haciendo mayores

Uno de los problemas más comunes es la presbicia o vista cansada. Por definición, se trata de la “anomalía o defecto del ojo que consiste en la imposibilidad de ver con claridad los objetos próximos y que se debe a la rigidez del cristalino”.

Es decir, que con el paso de los años, los ojos, preparados para ver y enfocar largas distancias, van perdiendo eficacia, y para enfocar de cerca, tienen que recurrir a la lente biconvexa, que se contrae por acción del músculo ciliar.

¿A partir de qué edad se puede producir presbicia o vista cansada?

Por lo general, este tipo de problema visual se produce a partir de los 45 años. Este músculo comienza a decaer, siendo cada vez más rígido y, a su vez, menos capaz de contraerse para enfocar.

La consecuencia que esto conlleva es que poco a poco los objetos más cercanos se empiezan a ver borrosos, como puede ser las letras de los libros y los periódicos o revistas, por ejemplo. Se entremezclan algunas imágenes como las agujas del reloj, los números del teléfono fijo o del móvil.

¿Cómo afecta la presbicia a las personas mayores?

La presbicia o vista cansada no afecta de igual modo a personas de mediana edad que a personas mayores a partir de los 70, 80 o 90 años.

En estos últimos puede acarrear una serie de consecuencias más graves que en una persona joven, como por ejemplo, al sufrir pérdida de visión, aumentan su debilidad y sus miedos a salir a la calle, a socializar, en definitiva, están más expuestos a sufrir percances o accidentes.

Las causas de este defecto ocular pueden ser naturales o no, y pueden tratarse en mayor o menor medida.

Sin embargo, la edad es el factor principal para que se llegue a dar y, tanto personas con problemas de visión a lo largo de toda su vida, como las que han gozado de una excelente salud ocular, no se libran de la vista cansada.

A diferencia de lo que puede ocurrir con el astigmatismo, la miopía o la hipermetropía, que se relacionan con la forma del globo ocular y se generan por factores genéticos o ambientales.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros mayores con este problema?

Para ayudar a nuestros mayores con este problema, lo mejor que podemos hacer es apoyarles, hacerles ver que el no ver bien no significa que sean inútiles o impedidos, acudir a una clínica o centro especializado donde diagnostiquen correctamente a cada paciente.

Aunque esta sea una responsabilidad que pueden desempeñar los familiares de los usuarios de Montesalud, en nuestro centro de mayores en Madrid,Las Rozas,hacemos que su vida sea lo más normal posible; les enseñamos a ser autónomos y no depender de otras personas para realizar sus actividades cotidianas; les acompañamos en los paseos, ofreciendo nuestro bravo como apoyo; realizamos ejercicios para que se den cuenta de los contrastes, de los colores y de los volúmenes de los objetos que se usan habitualmente;

Contamos con instalaciones adaptadas a sus necesidades, como por ejemplo, relojes sonoros, audiolibros, móviles o teléfonos con teclas grandes, etc.